ACTUALIZACIÓN 2026. Hemos actualizado uno de los posts más visitados con opciones sin gluten y colorantes libres de azúcares para que elijas la que más te convenga según tu contexto.
Atención, porque estás a punto de descubrir una receta rápida que te va a dar horas de entretenimiento en el cole o en casa y además con la motivación de jugar con algo que han creado ellos mismos. ¡Empezamos!
No podemos negar que después de una semana de vacaciones ha sido un poco duro volver al cole, ¿Verdad que sí? Pero con actividades tan divertidas como la que os explicaremos hoy parece que la vuelta se hace menos dura. ¿Queréis aprender a hacer plastilina de manera súper rápida y fácil y además sin que sea tóxica? Pues eso es lo que, justamente, mis alumnos de I4 y yo hicimos: Plastilina casera. Nos encanta jugar con ella, ya sea para hacer figuritas distintas, para preparar platos exquisitos de comida, para darle las diferentes formas con los moldes, cortarla, hacer churritos.. ¡Cuántas cosas podemos llegar a hacer y cuánto aprendemos con ella!
Pues bien, esta semana decidimos crear nuestra propia plastilina para la clase y fue una experiencia divertidísima para todos y todas.
Empecemos con los materiales que necesitamos:
- 3 vasos de harina (Sin gluten: 3 vasos de Maicena o Harina de arroz)
- 1 vaso de agua
- 1 vaso de sal
- 1 cucharada sopera de aceite de girasol
- Colorante alimenticio de los colores que queráis.
- Opción sin azúcar: Usa polvo de Mica (no contienen gluten, azúcares, derivados orgánicos ni alérgenos alimentarios)
- Recipiente o recipientes grandes (para la mezcla, para guardar la plastilina ya hecha…)
- y… aunque nosotras no los hemos usado, ¡Unos guantes para no mancharos al hacer la mezcla con el colorante!

¡Vayamos a ello!
Lo primero que debemos hacer es mezclar dentro del recipiente el agua, la harina, la sal y el aceite hasta conseguir una masa compacta. No importa el orden* en que vayamos colocando los ingredientes.
*Si usas Mica tienes 2 opciones: mezclarla bien con los ingredientes secos o mezclarla con el aceite de girasol. No lo hagas en el agua porque tenderá a flotar, formar grumos o quedarse adherido a las paredes del recipiente. Usa media cucharadita de café, si te quedas corta, cuando acabes la masa haz un agujero y echa un poco más. Luego amasa bien unos minutos.

La textura que queda es la que podéis ver en la foto. En tan solo unos minutos se puede hacer. Nosotros estuvimos un buen rato mezclando y pasándonos la masa entre nosotros y ya algunos niños y niñas empezaron a hacer formas con lo que sería nuestra nueva plastilina para la clase.

Después dividimos la masa en 2 partes más o menos iguales y pusimos el colorante. Nosotros lo hicimos sin guantes y la verdad es que, sobre todo el azul, mancha bastante. A ellos les encantó tener las manos azules por eso, hehehe 😉

Lo único que queda es amasar bien para que quede el color bien homogéneo. Nosotros pusimos mucho colorante porque queríamos colores fuertes, pero si preferís colores más suaves, poned menos. ¡Vosotros mismos!
Y el resultado… ¡Increíble!! ¡Ya tenéis plastilina! Podéis hacer toda la que queráis y de tantos colores como colorante alimenticio tengáis, y lo mejor de todo es… ¡Qué no es tóxica!

Fue un éxito total. De momento, tenemos sólo 2 colores pero la semana que viene haremos más. ¿Quién se anima a hacer plastilina en casa o en el cole? Eso sí, es muy importante que la guardéis en una bolsa de plástico o en papel film para que no se seque y tened en cuenta que no durará tanto como la comprada.

Ahora solo nos queda animaros para que la hagáis y nos expliquéis vuestra experiencia. ¡Feliz domingo a tod@s!






Me parece una exelente acción así juegan y aprenden los niños es facil y sencillo. Los de más a artículos tambien son excelentes. Y como digo yo Google eres mi cerebro (soy muy olvidadizo) gracias por existir
Gracias por tus palabras Carlos 😀
La plastilina casera es una idea genial. Pero a la hora de usarla con los niños, al tener harina tened cuidado de no usarla con los niños celiacos, pues podría causarles daños fácilmente (la harina se queda bajo las uñas y meten las manos en la boca, etc.)
¡Muchas gracias, Carmen! Totalmente cierto 😉