Llega febrero y, con él, el deporte nacional de muchas familias: el turismo de colegios. Esas tardes entre semana o mañanas de sábado recorriendo pasillos, viendo murales impecables y escuchando una lluvia de conceptos pedagógicos que suenan a música celestial (y que suelen repetirse entre cole y cole). Unas veréis el cole en activo y otras vacío.
Una amiga me ha pedido que le diga cómo identificar realidad de márketing educativo y le hice un bingo con humor y me ha dicho que podía ser muy divertido para otras familias, así que me he decidido a hacer un post por si ayuda a relajar tensiones en este momento.
Todos los coles “ponen al niño y niña en el centro”, todas hacen “aprendizaje vivencial” y todas tienen un “patio renaturalizado”. Pero, ¿cómo saber si estamos ante un proyecto sólido o ante un postureo educativo de manual?
Vamos a partir de la base de que no existe el colegio perfecto y de que en unas puertas abiertas, lo que quieres es mostrar tus puntos fuertes, bien, pero de ahí a tener una checklist de palabras de moda que usar aunque quizás estas carezcan de sentido, va un trecho y sería bueno poderlo identificar.
Como familia sabemos que eso no es fácil, por eso, desde el humor que nos caracteriza y para ayudaros a llevar este momento que algunas en su día vivimos con angustia, hemos creado el Bingo de frases que oirás en las Puertas Abiertas. Descargadlo, imprimidlo y llevadlo escondido. Si hacéis línea antes de llegar a la mitad de la visita, ¡chupito!
Si eres profe también puedes echarte unas risas porque seguro que con o sin sentido, se dicen más del 90% de estas frases en las puertas abiertas de tu cole.
🔍 Guía rápida para detectar el “postureo pedagógico”
A veces no basta con mirar (porque todo está muy limpio y ordenado para la ocasión); hay que preguntar con un poquito de picardía para ver si hay coherencia (y sí, corres el riesgo de ser LA familia que hace ESAS preguntas):
- “El niño/niña es el centro”: Si te dicen esto, pero ves que están sentados en el mismo sitio haciendo lo mismo a la vez, y ves que los espacios están más pensados en la adulta que en las criaturas, entonces el centro es la comodidad del adulto.
- “Materiales naturales”: Preciosos, ¿verdad? Pero si están en una estantería alta para que no los toquen y no se estropeen, son decoración, no recursos educativos. Tampoco se trata de tener todo el catálogo de Aldi en las estanterías, no todo vale.
- “Trabajamos por proyectos”: Si te enseñan un dossier ya impreso y encuadernado que es igual para todo el alumnado, eso no es un proyecto, es una unidad didáctica con nombre moderno.
- “Gestión emocional”: Buscad el famoso “semáforo del comportamiento” o cosas así (Class Dojo incluido). Si hay nombres bajando hacia el color rojo, no hay gestión, hay juicio y humillación pública.
- “Patio transformado”: Poner un tronco y dos neumáticos no es transformar si el 90% del espacio sigue siendo una pista de cemento para el fútbol.
- “Escuela inclusiva”: Preguntad sobre el alumnado con NEE (Necesidades Educativas Especiales). Si toda la atención que reciben se hace fuera del aula, eso no es inclusión, es exclusión asistida.
- “Evaluación cualitativa”: Si el alumnado sigue recibiendo notas numéricas que se transforman en la nueva nomenclatura en los informes, seguimos en el sistema tradicional pero con palabras nuevas.
- “Libre circulación”: Suena bien, pero cuidado si la letra pequeña dice que solo es “los viernes de 15h a 16h y si se han portado bien”. Si la autonomía tiene horario de oficina y depende de un premio, no es un valor real del centro.
- “Luz natural y espacios diáfanos”: Te venderán la importancia de la luz para el aprendizaje, pero fíjate bien en si las ventanas están tapadas con dibujos para “decorar”. Si la estética de las manualidades prima sobre la vitamina D, algo falla.
- “Aprendizaje vivencial”: Te hablarán de tocar, sentir y experimentar, pero la realidad se detecta mirando si hay material más allá de fichas y fotocopias para poder vivenciar, tocar, sentir y experimentar.
- “Mirada respetuosa”: Una de las favoritas y de las más difíciles de detectar. Pide un horario y pregunta por la flexibilidad horaria sobre todo en infantil. Pregunta qué pasa si el niño o niña necesita más tiempo para la adaptación… La respuesta te dirá más sobre su respeto que cualquier mural de la pared.
- “Somos un colegio abierto”: ¿Las familias tienen presencia real en el centro o solo entran en ocasiones contadas?
- “Sin libros”: Suena muy moderno hasta que descubres que los libros han sido sustituidos por 3000 fotocopias grapadas. Al final, es el mismo perro con distinto collar (de hecho, suele ser peor).
Aparte de todo el humor, poniéndonos un poco más serias, también quiero deciros que todos los profesionales tratamos de hacerlo lo mejor posible con los recursos que tenemos (que están lejos de ser suficientes) y los procesos de transformación y de renovación pedagógica no se hacen de un día para otro, por eso también es importante intentar identificar si un colegio va en la dirección que dice, aunque no esté ahí al 100%.
Estas son algunas ideas que, como te he dicho, ni son todas ni las únicas. Al final hay un tema de feeling, de vibra, de ver cómo está el equipo, cómo hablan, cómo os acompañan en esa visita. Confiad en vuestra intuición, tomaréis una buena decisión.
💡 No os quedéis con la duda
Sabemos que elegir colegio es estresante, por eso, además de jugar a nuestro bingo para destensar, os recomendamos que llevéis los deberes hechos de casa. Si queréis ir un paso más allá del postureo y saber qué preguntar realmente para conocer las tripas del centro, no os perdáis este post con las 10 preguntas clave para hacer en las puertas abiertas.
Y vosotros, ¿qué frase de “postureo pedagógico” habéis oído más veces? ¡Dejadnos vuestras experiencias en los comentarios y ampliemos el bingo!






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